martes, 27 de agosto de 2013

Productos Milagro




Existen productos en el mercado, que te ofrecen curar múltiples padecimientos, y sobretodo prometen hacerte bajar de peso sin realizar el más mínimo esfuerzo por tener una dieta o ejercicio. Pues bien, ya realidad de estos productos es que no son medicamentos, si lo fueran, tendrían que acreditar legalmente sus pretendidos efectos curativos, y la legislación impone para ello un control muy riguroso. Pero no lo hacen porque no lo son.

Efecto placebo
De algunos ni siquiera conocemos su composición. Otros pueden ayudar a aliviar pequeñas molestias o producir el llamado efecto placebo -como se denomina a la mejoría que presentan algunos pacientes cuando toman una sustancia creyendo que tiene virtudes terapéuticas aunque no las tenga-. Otros no sirven para nada.
 Algunas veces van dirigidos a población enferma, pero la mayoría se dirigen a las personas sanas que quieren mejorar su aspecto o su rendimiento físico o intelectual, o bien disminuir los efectos de la edad.
Venta de productos milagro en  farmacias
Algunos utilizan la frase comercial “de venta en farmacias”, pero eso no quiere decir que la profesión farmacéutica los reconozca o garantice.
Es el fabricante quien decide poner esta frase. La publicidad pretende utilizar la garantía y confianza que acredita la figura del farmacéutico para venderlos. En ocasiones se hace publicidad engañosa al recurrir a referencias históricas a ciencias milenarias o de otras culturas para contrastar su eficacia.
 Consejos
 No confíes en fórmulas secretas. Mantente alerta ante la publicidad engañosa.
  • Aunque puedan ser inocuos, no utilice productos milagro sin consultar a su médico o farmacéutico. Si le dicen que no está garantizada su eficacia o seguridad, confíe en su consejo profesional.
  • Aunque digan “100% natural” no lo son,  existen suplementos alimenticios que son efectivos, pero recuerda siempre estar asesorado de un experto en la salud, sobre todo si tienes alguna enfermedad como hipertensión, diabetes, obesidad, entre otras.

 Recuerda que cuentas con Asesoría Nutricional llamando al  01 800 111 8111


jueves, 22 de agosto de 2013

Cómo tomar cuando estás a dieta



Cuando estás a dieta muchas personas te dirán que al cambiar el refresco por agua mineral tendrás todo bajo control. Si bien, ésta es una buena estrategia cuando estás a dieta hay quienes no aman el sabor del alcohol y necesitan combinarlo con algo diferente. Si quieres tomar el fin de semana pero vas a una fiesta donde no sabes qué van a servir o no te gusta el sabor del alcohol con pura agua mineral, toma en cuenta estos tips:

1. Antes de salir
 Cuando estés lista para salir de casa sirve un vaso grande de agua y déjalo junto a la puerta o en el baño. Lo primero que harás cuando llegues por la noche es ir al baño, lo segundo que debes hacer es tomarte todo ese vaso de agua completo.
 Si tomas de más, no te acordarás (o no te importará) de tomar ese vaso de agua, pero el líquido te puede ayudar a comer menos. Sabemos que es casi inevitable picar algo regresando de la fiesta, sobre todo si se te pasan las copas, pero tomarte ese vaso de agua completo te puede ayudar a sentirte llena.
 2. Hielos
 Pide todo con muchos hielos. Si hace frío, no te quites el saco, pero no dejes de llenar tu vaso de agua sólida. Esto ocupa espacio, dejando menos para el alcohol. Tomarás menos (en cantidades y en calorías).
 3. Lo más natural
 Los jugos, refrescos y concentrados están cargados de calorías, y estos sumados a lo que ya te vas a tomar de alcohol pueden acabar con tu esfuerzo de la semana. De ser posible, combina tu bebida con un poco de jugo natural o, de –
 de preferencia, con limón y una pizca de sal.

 4. “Pinta”
 No importa qué te tomes, combínalo con la mitad del vaso llena de agua mineral. “Pintar” los tragos te ayuda a consumir menos calorías.


 5. Evita el agua quina
 Si creías que esto era como tomar agua, estás equivocada. Revisa la lata de agua quina y te darás cuenta de que casi todas las marcas tienen alrededor de 300 calorías por porción. No te dejes engañar por su transparencia y revisa las etiquetas de todo lo que te tomes.

6. Sin azúcar
 Algunas bebidas como los mojitos pueden ser preparadas con sustituto de azúcar. Agua mineral, mucho limón, un sobre de azúcar artificial, un poco de menta y un chorrito de ron y puedes beber casi sin culpa.
 7. Moderarte es lo mejor
 Tomar una sola copa de lo que sea es mejor que cualquier medida de las que te dimos anteriormente. De hecho, una copa de vino tinto es buena para la salud. Intenta disminuir tu consumo de alcohol para estar completamente segura de que tu dieta no está sufriendo por tu vida social.


 8. Evita los shots
 Esta es como la ley de oro de beber cuando estás a dieta. Evita los shots por sobre todas las cosas. No importa que sea alcohol puro sin azúcar añadida, recuerda que ese alcohol se convierte en kilos, no lo “desperdicies” tomándolo de un jalón. Evítalos, no dejan nada bueno.




jueves, 8 de agosto de 2013

Recomendaciones durante el embarazo



El embarazo es una etapa muy importante en la mujer, y en esta etapa es donde se debe poner especial atención en la nutrición. Es momento de cambiar esos hábitos que no hacen ningún bien, y darle un aplauso a aquellos que traen un beneficio.
Adaptando tú dieta:
Incrementa las proteínas, ciertas vitaminas como el ácido fólico y minerales como el hierro, y comer algunas calorías extra para tener más energía.

Es muy recomendable que limites de la comida chatarra
, porque tiene muchas calorías, pero pocas de las vitaminas y minerales que necesita tu bebé. Sin embargo, comer mejor
no significa comer más o mucho más.

Aumentando las calorías
Si tienes un peso adecuado al inicio de tu embarazo, no necesitarás calorías extras durante el primer trimestre. Durante el segundo trimestre, tu bebé sólo necesita que añadas 300 calorías más por día (y 300 calorías no son grandes cantidades de comida, por ejemplo, un jugo, una tortilla y un poco de arroz ya las completan) y alrededor de 450 calorías adicionales por día durante el tercer trimestre.

Si tienes sobrepeso o de lo contrario, estás baja de peso, no te bases en el número de calorías arriba indicadas. Eso dependerá de la meta que tengas para controlar tu peso. Habla con tu Nutriologo al respecto.


Tomando vitaminas prenatales

Aumenta tu consumo diario de ácido fólico a un mínimo de 600 mcg. La falta de ácido fólico se ha relacionado con defectos del tubo neural como la espina bífida.
El médico te recomendará más adelante   tomar hierro o calcio para asegurarse de que tienes una cantidad suficiente de estos minerales claves.

Evita las megadosis de todo tipo de vitaminas o minerales ya que podrían hacerle daño al bebé. Tampoco tomes suplementos a base de hierbas sin antes consultarlo con tu médico. 

 
 Recuerda que cuentas con Asesoría Nutricional llamando al  01 800 111 8111

miércoles, 31 de julio de 2013

20 Recomendaciones generales que debes saber sobre Nutrición



20 Recomendaciones generales que debes saber sobre Nutrición


1. La dieta debe ser variada. No hay que olvidar ningún grupo de alimentos. La alimentación ha de ser equilibrada.
2. El régimen ha de ser tranquilo. Las dietas rápidas que prometen la pérdida de muchos kilos a la semana, a la larga producen problemas de salud y se recuperan los kilos perdidos. Lo más saludable es perder entre medio y un kilo semanal.
3. Repartir las comidas en cinco tomas diarias. No hay que saltarse una comida importante. Dos deben ser comidas consistentes y las otras tres más ligeras.
4. El desayuno ha de ser fuerte. El mejor desayuno aporta entre un 20 y un 25% del aporte calórico diario.
5. Hay que cenar pronto. Al menos dos horas antes de acostarse. Por la noche el metabolismo se ralentiza y los alimentos se acumulan como grasas más fácilmente.
6. El agua es fundamental. Hay que beber mucho, unos dos litros diarios (depende mucho tu actividad física).
7. Cocinar lo justo. Esto es muy importante. Las sobras son una tentación peligrosa.
8. La sal debe desaparecer. Basta con un poco. Comiendo los mismos alimentos sin sal se pierde peso y se gana en salud. Sin cambiar de alimentación se pierde volumen.
9. Usar aceite de oliva/canola en las comidas. Una cucharada al día no aporta muchas calorías y ayuda a mantenerse sano por sus ácidos grasos mono insaturados.
10. Las cantidades de comida ingeridas han de ser menores. Para perder peso se debe reducir el número de calorías diarias.
11. Las comidas fritas aportan demasiadas calorías. Por ello se recomienda cocinar al vapor, a la plancha y utilizar el microondas. La cocina natural además es más sana y mantiene mejor las vitaminas y minerales de los alimentos.
12. La comida es un placer. Hay que disfrutar comiendo. La dieta no debe ser una tortura. Por ello es positivo variar los menús. Una dieta que hace sufrir no es una buena dieta.
13. No obsesionarse con la báscula. Hay que pesarse una vez semanalmente sin ropa y en ayunas. Perder peso es un logro progresivo.
14. No picar entre horas. Hacerlo entre las comidas lo único que consigue es almacenar grasas y tira por tierra todos los esfuerzos por cumplir la dieta. Si no se puede evitarlo, lo mejor es comer trocitos de fruta, yogures descremados..., que calman el hambre sin consumir calorías.
15. Limitar el consumo de alcohol. Los licores tienen bastantes calorías. Hay que evitar su ingestión, sobre todo después de comer.
16. Masticar los alimentos tranquilamente. Comer despacio hace que se saboree mejor la comida y además consigue que se coma menos. El cuerpo reacciona con señales de saciedad a los veinte minutos de comenzar a comer. Así, se ingiere sólo lo necesario.
17. El deporte es fundamental. El ejercicio físico siempre elimina grasas y quema calorías. Además tonifica el organismo. Es una garantía de salud.
18. Hay que analizar las sensaciones. A veces se come por encontrarse deprimido, agobiado... La comida se suele convertir en un sustituto emocional y se come sin hambre.
19. Adelgazar, ¿por qué? Por decisión propia. La decisión de perder peso es una elección personal e intransferible.
20. El consejo de un especialista en nutrición ayuda a marcarse objetivos realistas. Además seguirá la evolución de la dieta, nunca hagas dietas sin supervisión de un profesional de la salud.