lunes, 8 de abril de 2013

¿Qué es la L-Carnitina?









                                ¿Qué es la L-Carnitina?


Conocida también como carnitina o levo-carnitina: Es una sustancia propia de nuestro organismo que se sintetiza en hígado y riñón a partir de aminoácidos como la lisina y metionina. Esta sustancia la encuentras en tiendas naturistas en diferentes presentaciones; líquida, pastillas, ámpulas y en geles, es conocida por sus beneficios a la hora de hacer ejercicio y quemar grasa.


¿Cómo funciona?

Se llevan haciendo estudios centrados en cómo funciona la carnitina ya desde 1937. Echemos un vistazo a algunos de los beneficios que la L-carnitina puede tener sobre tus objetivos y tu salud.

Beneficio

Si estás buscando adelgazar, entonces éste es el aminoácido que necesitas. La L-carnitina transporta los ácidos grasos de cadena larga, como los triglicéridos, hacia las mitocondrias, donde pueden ser oxidados para producir energía. La carnitina también ha demostrado reducir la fatiga y sirve también como un supresor del apetito. Por lo tanto, la L-carnitina podría ser una baza importante a tener en tu arsenal cuando estés a dieta. No sólo ayudará a evitar que tu cuerpo almacene grasa, sino que va a aumentar su capacidad aeróbica para ayudar a quemar más calorías.

¿Cuánta debo tomar y cómo puedo tomarla?

Tomar un rango de 2 a 4 gramos de L-carnitina al día es bueno para la salud en general, y para ayudar a alcanzar tus objetivos de acondicionamiento físico. Si prefieres tratar de conseguirla a través de la comida, hay muchas fuentes de alimentos que contienen carnitina. Las carnes rojas y los productos lácteos son tus mejores opciones para la carnitina, pero otros alimentos que la incluyen son las nueces, las semillas, las alcachofas, los espárragos, el brócoli, las hojas de col, el ajo, las hojas de mostaza, el perejil, la col, los albaricoques, los plátanos, el polen de abeja, la levadura de cerveza, el trigo, el maíz, la avena, el salvado de arroz, el centeno y el trigo.



NOTA: No es recomendable en personas que tienen padecimientos renales.
No consumas L-Carnitina si no estás llevando una dieta y un plan de ejercicios.



Recuerda que cuentas con Asesoría Nutricional llamando al  01 800 111 8111

 

lunes, 4 de marzo de 2013

Y TÚ… ¿CUÁNTOS PROPÓSITOS HAS CUMPLIDO?





Y tú…  
¿cuántos propósitos has cumplido?

Muchas personas a inicios de año, se fijan metas, estos tradicionales “propósitos de año nuevo”, que al comienzo del año están muy presentes, pero con el paso de los meses los vas olvidando. Diversos estudios concluyen que el 20% de los propósitos de año nuevo se pierden dentro de la primera semana de enero, y por lo menos el 80% se abandonan a lo largo del año.
Ya es Marzo, y ¿cómo te ha ido con tus propósitos?, nunca es  tarde para empezar a hacer cambios positivos en tu vida, esto incluye aquellos que tienen como meta mejorar tus hábitos alimenticios, ya sea dejando de comer aquellos alimentos que tienen altos contenidos tanto en grasa saturada como en azúcar.



¡Aun estás a tiempo!

Piensa en los beneficios que tendrás al mejorar tus hábitos alimenticios, ponte metas reales, si en tus planes está el bajar de peso, establece metas coherentes, pequeños cambios hacen grandes diferencias. No olvides; El éxito no está garantizado, pero conforme vayas actuando, las probabilidades de conseguirlo, aumentarán considerablemente. 

Recomendaciones:

Tiempos de comida: Realizar los tiempos de comida ideales; tres comidas y dos colaciones, para mantener al cuerpo con energía, procurando hacer la cena rica en alimentos ricos en proteína. (Alimentos de origen animal).

Realizar ejercicio: Recuerda que cuando gastamos mas calorías de las que consumimos, comenzamos a perder kilos, todo con medida, si deseas iniciar un programa de ejercicio, consulta al especialista de la salud, el ejercicio junto con una alimentación balanceada será una poderosa arma para estar en forma.


Hidratación:  Es muy importante mantengas tu cuerpo hidratado, recuerda que tomar agua en cantidades acordes a tu actividad física te ayudarán a transportar hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales, así como oxígeno, a las células.

 De esta forma, las células son capaces de producir la energía necesaria para un buen funcionamiento del cuerpo. Además, la hidratación facilita la eliminación de residuos o sustancia de deshecho de las células producidas en los procesos metabólicos, permitiendo una función química celular adecuada. 





     Cuéntanos, ¿cuántos propósitos has cumplido?
 


 Recuerda que cuentas con Asesoría Nutricional llamando al  01 800 111 8111


jueves, 28 de febrero de 2013

COMER RÁPIDO ENGORDA




COMER RÁPIDO ENGORDA

L.N. Bárbara Juárez Torres

Suena a algo que nuestra mamá nos dice, pero esto tiene mucha verdad; cuando una persona come muy rápido, las hormonas que brindan sensación de saciedad no se liberan a tiempo y, por ende, hay necesidad de ingerir más comida. Por eso es que comer rápido se vincula con comer más y así engorda la persona.
 

La sensación de saciedad hace que no comamos en exceso. Cuando llega al estómago nos sentimos saciados y dejamos de comer. El problema es que tarda en llegar, de forma que si comemos muy rápido es probable que comamos en exceso y engordemos. 
Y además puede sentarnos mal, pues podemos tener molestias digestivas.


                                                                                                              

El experimento
Un estudio reciente realizado por científicos de la Universidad de Atenas, comer rápido, en comparación con hacerlo lentamente, reduce en el intestino la segregación de unas hormonas que provocan la sensación de estar “lleno”. La reducción de la segregación de dichas hormonas induciría, por tanto, a comer en exceso.


Una serie de individuos tomaron cantidades idénticas de un mismo helado, pero a diferentes velocidades. Los científicos tomaron después muestras de sangre de todos los participantes en la prueba, descubriendo que aquéllos que comieron más despacio presentaban concentraciones más altas de reductores intestinales del apetito.
Por lo anterior, hay que tener muy claro que comer demasiado rápido puede ser una causa de obesidad o sobrepeso. Y por esa razón, hay que intentar evitarlo por todos los medios.
Las causas de comer rápido pueden ser muchas: tal vez lo hagamos de forma inconsciente, o en realidad tenemos poco tiempo, o quizá nos organizamos mal o dedicamos a otras cosas el tiempo disponible para comer: preparar la comida, descansar, ir al gimnasio...
En todo caso, debemos reaccionar y, una vez aceptado que comemos demasiado deprisa, poner las medidas necesarias para evitarlo. Tal vez tengamos que pagar un cierto precio por ello, ya sea levantándonos más temprano para desayunar, dejar a un lado la computadora o televisión a la hora de la comida, cambiar el tipo de música… etc. Haciendo cambios, seguro salimos ganando por la mejora de nuestra imagen y, sobre todo, nuestra salud.


Cuéntanos
¿Cuánto tiempo te tomas para comer?







 
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