lunes, 21 de octubre de 2013

NUTRICIÓN Y CÁNCER DE SENO



La nutrición, a diferencia de sólo alimentarse, consiste en darle al cuerpo los nutrientes que necesita. Combinada con la actividad física y un peso saludable, la buena alimentación es una forma excelente de ayudar a tu cuerpo a mantenerse fuerte y saludable.

Si estás recibiendo un tratamiento para el cáncer de mama, o te trataron anteriormente por cáncer de mama, una buena alimentación es especialmente importante para ti.

¿En qué consiste una alimentación saludable?

Consiste en ingerir una variedad de alimentos que te brinden los nutrientes que necesitas para mantenerte sana, sentirte bien y tener energía. Estos nutrientes incluyen las proteínas, los carbohidratos, las grasas, el agua, las vitaminas y los minerales. Lo que comes puede influir en tu sistema inmunitario, tu estado de ánimo y tu nivel de energía.

Ningún alimento o dieta puede impedir la aparición del cáncer de mama. Si bien los investigadores aún están estudiando los efectos de comer alimentos no saludables (principalmente aquellos con conservadores o edulcorantes artificiales) aumenta el riesgo de tener cáncer de mama, lo que sí sabemos es que el sobrepeso es un factor de riesgo, tanto de la primera aparición del cáncer de mama como de su recurrencia.

Alimentación saludable durante el tratamiento

Si te estás recuperando de una cirugía, estás recibiendo quimioterapia o radiación, o te están realizando otro tratamiento del cáncer de mama, una buena alimentación te ayudará a mantenerte fuerte, ya que le brindarás a tu cuerpo los nutrientes que necesita.
Tú y tu médico no podrán pronosticar con exactitud cómo te afectará el tratamiento. Tu salud general y el peso que tengas antes del diagnóstico desempeñan un papel importante, y lo mismo ocurre con el tipo, la cantidad y la duración del tratamiento que recibas. A medida que avances con el tratamiento, presta atención a tu cuerpo y dale lo que necesita. Quizás continúes disfrutando de la cocina y la comida, y tengas un apetito normal. O puede ser que tengas días en los que no te sientas con deseos de comer nada, días en los que quieras comer de todo y momentos en los que solo algunas cosas te sepan bien. Lo más conveniente es tener un plan de comidas flexible y saludable, que te ayude a controlar los deseos y las necesidades cambiantes de tu cuerpo.

Una dieta saludable, que cuente con una variedad de alimentos, muchas frutas y verduras, y cantidad suficiente de proteínas te proporciona las reservas de nutrientes que necesitas para conservar tu fuerza mientras recibes el tratamiento del cáncer de mama. Estas reservas también ayudan a regenerar los tejidos del cuerpo y a mantener fuerte el sistema inmunitario para combatir las infecciones. Además, una dieta saludable puede ayudarte a sobrellevar los efectos secundarios del tratamiento. Existen pruebas de que algunos tratamientos de cáncer son más eficaces para las personas que ingieren suficientes calorías y proteínas. Mientras recibes un tratamiento para el cáncer de mama, la dieta saludable es más importante que nunca.

 
Alimentación saludable después del tratamiento

Muchas personas diagnosticadas con cáncer de mama tienen una vida larga, activa y saludable después del tratamiento. La alimentación saludable durante el tratamiento y la actividad física son importantes. Y la alimentación saludable y la actividad física después del tratamiento también son importantes, mientras te recuperas del tratamiento y comienzas a dejar atrás la enfermedad.
Si bien se han realizado algunos estudios sobre la capacidad de la dieta de reducir el riesgo de tener cáncer de mama, son menos los estudios realizados sobre la función de la dieta en la reducción del riesgo de recurrencia del cáncer. Sin embargo, las investigaciones existentes indican que la falta de ejercicio y el sobrepeso pueden aumentar el riesgo de recurrencia del cáncer de mama.

No creas que debes cambiar tu dieta drásticamente en un día. Una vez concluido el tratamiento, es probable que te sientas mucho mejor, pero quizás no exactamente igual que antes del tratamiento. Tus gustos pueden cambiar y es posible que algunos alimentos ya no te gusten. Tómalo con calma y acostúmbrate de a poco a la alimentación y la cocina saludables.
 
La nutrición y la reducción del riesgo de tener cáncer de mama

Se considera que el tipo de alimentación es parcialmente responsable de alrededor del 30 % al 40 % de todas las formas de cáncer. Sin embargo, es poco probable que el tipo de alimentación por sí solo sea la "causa" o la "cura" del cáncer. Si bien se necesitan más estudios sobre la alimentación y el cáncer de mama, los resultados indican que la actividad física, una alimentación saludable (en particular, una alkimentación de bajo contenido graso, rica en verduras y frutas) y un peso saludable pueden ayudar a reducir el riesgo de tener cáncer de mama o de recurrencia del mismo.

Suplementos alimenticios

Las personas toman suplementos alimenticios (vitaminas, minerales, hierbas, plantas medicinales) por numerosos motivos y con muchas expectativas diferentes. Además del deseo de mejorar tu nutrición y sensación de bienestar en general, si tuviste cáncer de mama quieres hacer todo lo posible por recuperar tus fuerzas durante el tratamiento y después de este, además de reducir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama. Muchas personas diagnosticadas con cáncer de mama tienen la esperanza de desacelerar o revertir el curso de la enfermedad.

Resulta difícil saber qué creer acerca de los suplementos que se pueden tomar cuando se escuchan distintos comentarios de los medios de comunicación, los amigos y los familiares. Algunos suplementos, como los comprimidos de minerales y polivitamínicos que cumplen con los requisitos federales de calidad y cantidad pueden ser beneficiosos para tu salud en general. Otros suplementos tal vez no estén regulados y algunos, incluso, pueden interferir con ciertos tratamientos del cáncer de mama. Es importante saber que ningún suplemento alimenticio trata o cura el cáncer.

Recuerda que cuentas con Asesoría Nutricional llama al  01 800 111 8111 Para consultar más temas de nutrición visita:  http://goo.gl/tiWCo

miércoles, 9 de octubre de 2013

Como combinar alimentos



Como combinar alimentos

El aparato digestivo “reconoce” los alimentos cuando no están demasiado mezclados entre si y forma los jugos digestivos adecuados a cada uno de ellos.
 
Las transformaciones que sufren los alimentos en el estómago e intestino, durante la digestión, son producidas por un grupo de sustancias o agentes químicos llamados enzimas que van en los jugos digestivos.
Existen mezclas de alimentos que provocan una larga digestión: Pan, cereales, leche y sus derivados, legumbres, frutos secos, huevos, y por supuesto las carnes y los pescados, en la misma comida, dan lugar a una mala digestión.
La fermentación y la putrefacción de sus componentes da lugar a sustancias tóxicas, que al ser absorbidas perjudican a todo el organismo causando gases, irritación, dolor abdominal, así como un sinnúmero de trastornos digestivos, que intentamos sean aliviados con bicarbonato, medicamentos antiácidos, y otros fármacos dañando primero el estómago y el intestino y luego intentando  aliviar.
Por lo cual las recomendaciones son las siguientes:

Consume comidas sencillas, evita aquellas muy elaboradas, por ejemplo: Pan con ajonjolí, gratinado con tres quesos, camarones al ajillo, arroz con condimentos y vino tinto.

Esta comida provocará que sus jugos gástricos tarden en digerir todo ese alimento por lo que podría haber malestar estomacal.

Combinación Acido con Almidón
Los alimentos más ricos en almidón son: la papa, los cereales (trigo, arroz, cebada, centeno, maíz...), la calabaza, el plátano, entre otros.
El almidón de estos alimentos se digiere por una enzima secretada en las glándulas salivares, la ptialina o amilasa salivar. Ahora bien, el contacto con cualquier sustancia ácida impide la acción de esta sustancia. Los ácidos de los tomates, naranjas, limones, manzanas ácidas, piña, ... son suficientes para impedir una buena acción de la ptialina salivar.
Cuando acompañamos los alimentos ricos en almidón con una sustancia ácida no comienzan a digerirse bien en la boca.

Almidón con Proteínas
Los alimentos más ricos en proteínas, de más a menos calidad son: los frutos secos (nueces, avellanas, almendras, pistachos, coco, semillas de girasol y calabaza,...). Los derivados de la leche (leche, yogur, queso, requesón), los huevos, y finalmente los pescados y las carnes.
Las proteínas requieren un medio ácido para su digestión, mientras que los almidones, por el contrario, lo necesitan alcalino. Si comemos un alimento proteico  con un almidón, se vierte enseguida un jugo gástrico para digerir la proteína, y debido a esa acidez la digestión del almidón queda inhibida de forma inmediata. La ptialina no puede actuar y surge la mala digestión. Ejemplos de esta mala combinación son sobre todo: pan, arroz o patatas con carne o pescado, bocadillo de queso; pan, galletas y cereales con leche, huevos fritos con pan, carne y pescado.


 
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jueves, 3 de octubre de 2013

Alimentos chatarra vs Alimentos saludables



Es importante hacer hincapié en el tema de la comida chatarra, y esta se conoce por contener por lo general altos niveles de grasas, sal, condimentos o azúcares que estimulan el apetito y la sed (lo que tiene un gran interés comercial para los establecimientos que proporcionan ese tipo de comida) y numerosos aditivos alimentarios, como potenciadores del sabor o colorantes alimentarios. En muchos casos estos ingredientes son los responsables de la obstrucción de las principales arterias  de tu corazón, así como de elevar tus niveles de azúcar, de tal modo que afecten a muchos de tus órganos y tejidos pudiendo llegar incluso a desarrollar males crónicos como la diabetes.
Una vez que sabemos que son malas para nuestra salud, pero su sabor, textura y olor nos hace caer en tentación, no pensaremos en otra cosa; “hemos perdido la guerra contra esta comida” pero ¡No está todo perdido! podemos hacer cambios en este tipo de comidas y así no sacrificar sabor por reducir calorías, voy a darte un claro ejemplo:
Si vas a comer hamburguesa de carne de res con papas fritas y refresco, probablemente estés ingiriendo alrededor de 920 calorías, tomando en cuenta una dieta regular donde debes ingerir 1500 calorías, 920 se vuelve un número muy grande. Si quieres comer algo que te “llene” el estómago y te deje buen sabor de boca, la propuesta es la siguiente:  Cambia el pan de hamburguesa por uno de sándwich integral (recuerda que no por ser integral indica que son menos calorías, pero tiene mas beneficios por su contenido en fibra en comparación al pan regular) utiliza carne de pollo, agrega mayonesa, lechuga, jitomate (las hamburguesas convencionales también llevan verdura, así que no les hagas el “fuchi” ), cambia el refresco por limonadas, aparte de ser bajas en calorías son muy refrescantes, y por ultimo, cambia las papas fritas llenas de grasas saturadas por papas horneadas (puedes añadir condimentos) y por ensaladas que sean de tu agrado, y listo!, ¡Con estos cambios lograrás reducir las 920 calorías a 300 calorías!


 

Recuerda que cuentas con Asesoría Nutricional llama al  01 800 111 8111 Para consultar más temas de nutrición